Guatemala, paraíso del etnoturismo


El turismo alternativo, ya sea sostenible, solidario o el etnoturismo, es una alternativa al turismo tradicional masificado. Hay miles de destinos interesantes que ofrecen experiencias únicas al viajero a la vez que revalorizan el patrimonio cultural, social y económico de una comunidad o territorio. Ese es el caso de la propuesta que nos recuerda Alejandro Boza en el interesante blog 3500 millones de ideas irreverentes contra la pobreza. En este caso la propuesta se basa en disfrutar del etnoturismo en Guatema. El etnoturismo, entendido como revalorización de las culturas indígenas de un país maravilloso.

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Viajar por Guatemala es sorprenderse cada día con imponentes restos arqueológicos mayas, paisajes naturales impresionantes y tradiciones indígenas asombrosas. La Antigua capital es la primera parada para los interesados en rastrear el pasado colonial a prueba de terremotos y volcanes. Patrimonio de la Humanidad desde 1979, acumula numerosos edificios dignos de visita: desde el Parque Central se puede empezar por la Catedral y el recién restaurado Palacio de los Capitanes, para continuar con el Convento de las Capuchinas y la Iglesia de la Merced. Otra parada imprescindible es el antiguo colegio de los jesuitas, restaurado por la escuela-taller de la AECID, que acoge actualmente el Centro de Formación de la Cooperación Española en Guatemala

Los interesados en la gastronomía local pueden pasarse por el Típico Comedor Antigüeño para probar el pepián o la piloyada, o preguntar a La Canche (frente a la Merced) por el menú del día que ofrezca en su trastienda.Desde Antigua se puede organizar la subida al volcán Pacaya, espectáculo de magma y paisaje lunar que difícilmente se puede disfrutar en otras partes del mundo. Cuidado con las temperaturas que alcanza el suelo a medida que te acercas al cráter, pueden derretirse las suelas de las zapatillas.

El etnoturismo, se ha convertido en una alternativa económica para todo el país. Los destinos más habituales son Chichicastenango con su popular mercado (jueves y domingo) y su mística Iglesia de Santo Tomás; o los pueblos del Lago de Atitlán, rodeado por los volcanes Tolimán, Atitlán y San Pedro. Panajachel recibe al visitante antes de salir en lancha camino de Santa Catalina, Santiago, San Pedro, San Antonio o San Juan, donde tendrá que preguntar por la casa en la que se esté adorando en ese momento a Maximón, santurrón sincrético que aúna tradición maya y católica.

Siguiendo hacia el noroeste, en Xela (Quetzaltenango) Quetzaltrekkers organiza jornadas de escalada por los alrededores, subidas al volcán de Santiaguito o al pico de Tajumulco o recorridos por la montaña hasta la sierra de los Cuchumatanes, seis días de camino sólo apto para intrépidos. Este proyecto de turismo de aventura dona todos sus beneficios a la Asociación Escuela de la Calle.

Un destino sugerente y diferente para un viaje especial.